20 de diciembre de 2009

Programan raro

Como ya había mencionado en un texto anterior, de veras me sorprende como programan en Televisa, de una manera a lo menos caprichosa.

Por ejemplo, ayer como a las 6 de la mañana pusieron una interesante entrevista que hizo Kevin Smith a Stan Lee. Muy buena, ya que el director de cine es un gran concedor de las historietas y el creador de El Hombre Araña siempre está a gusto al aparecer ante las cámaras. Lo que es terrible es el horario, y la nula publicidad del programa. Un desperdicio absoluto.

Creo que esa misma mañana también pusieron una película de animación deslumbrante, titulada "Las trillizas de Belleville". Dicho largometraje francés muestra una historia que cautiva la mirada del espectador merced a su estilo gráfico único. Me encanta dicha película, disfrutable dada su ausencia de diálogos. Me fascinó además que quienes crearon dicha obra hacen observaciones que van a contracorriente de las maneras hollywoodenses para el entretenimiento, que imponen temas, maneras de actuación, formas de contar historias, géneros para musicalizar y demás características que, de no encontrarse en un filme, ponen a los espectadores habituados a las mismas en plena confusión de no encontrarse presentes.

Esa obra que deleito tanto mi mirada la pusieron como a las 5 de la mañana. No lo acepto. En los mejores horarios ponen horas y horas de alguna de esas series estadounidenses de crímenes sangrientos que están más cerca de la nota roja de los diarios que de otra cosa.

Las cinco de la mañana de un sábado es el horario interesante en los canales de Televisa, no lo olviden al ver los tongos repulsivos que suelen poner en el horario "estelar".

18 de diciembre de 2009

Estoy viendo un mensaje a favor de la igualdad, en contra de la discriminación

Es del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), instancia del Gobierno Federal.

En dicho video una mujer acepta la existencia de razas, vaya despropósito.

Jamás lo he visto en horario diurno en ningún canal de tv. ¡Que ironía!, el mensaje contra la discriminación es discriminado en lo que a su horario de transmisión se refiere.

No me gusta la televisión nocturna actual

En otras épocas ponían las televisoras en estos horarios películas y programas viejos. Estaba bien.

Ha de ser un redituable negocio el de la publicidad de productos chatarra o falsos milagros, para que se les de tanto tiempo al aire, yo que sé. Los canales de Televisión Azteca son un claro ejemplo de dicha sobreexplotación de las ondas hertzianas.

En lo que se refiere a Televisa, hay algo que me llama mucho la atención. Desde hace ya varios años, en los canales de dicho consorcio se ha puesto en los horarios de la madrugada (digamos que de medianoche a las seis de la mañana) programas que pudieran ser interesantes para un público más amplio, pero que son condenados a tales simas de la audiencia. Y se trata a veces de series exitosísimas: durante diferentes épocas, por ejemplo, se programaba "Friends" a las doce, doce y media, justo cuando buena parte del público ya está durmiendo profundamente. En este preciso instante pasan aquellas caricaturas de la década de los noventa de Batman, y hace un rato pasaban por el mismo canal una película protagonizada por Frances McDormand, Christian Bale y Kate Beckinsale. Pareciera que los que se encargan de programar no quieren dar ni un centavo para promover nada, y se quedan con éxitos probados que ya vayan en su enésima repetición. A mí me desconcierta que algunos de estos programas nocturnos parezcan incluso más atractivos que los que ponen en el día.

Seguramente tales prácticas televisivas le dejan mucho dinero a los dueños de las televisoras, pero no deja de ser extraño que haya esa televisión irregular. Los canales de paga, al ser comparados con los de tv abierta, quedan tan bien librados que no es extraño notar que quien puede marcha a la primera oportunidad a contratar un servicio de tv restringida.

Para terminar el año

Una entrada más de mis travesías desveladas.

7 de diciembre de 2009

A un año de distancia

Esta bitácora abandonada ha cumplido un año más desde que publiqué mi anterior entrada, consistente en la humorada aquella de los pitufos (video que ha tenido varios miles de visitantes, he de mencionar), que se trataba ante todo de un chiste privado a dos o tres personas muy cercanas a mí, del mundo real. No se le niega nada a quienes nos son de tanta estima y proximidad, ¿cierto?

Ha sido un año lleno de asuntos tales como guerras, agitación política y activismos de la virtualidad. Las redes sociales se hacen cada día más presentes en la vida cotidiana, en la que ya nadie frunce el ceño cuando habla de "tuiteros", "my space" o "facebook".

Nada, que esta ausencia anual lo deja a uno con esa sensación de que la actualidad lo rebasa a uno en términos de volumen de datos.



Ya entrados a ver si ese cambio contribuye en otros aspectos de la vida, pues no estoy del todo seguro. Quizás he visto y oído más: no estoy seguro de haber visto u oído mejor.

De tal manera, creo que nunca está por demás la tarea de mirar cómo le deja cada quien al uso de la tecnología. Yo, por mi parte, estoy sopesando si de verdad es tan relevante esto de bitácoras y redes sociales (soy usuario habitual de algunas de éstas, que conste).

El resultado de dichas reflexiones quizás lo publique, no estoy seguro; tal vez sólo me quede con la idea para mí, como parte del aprendizaje de todos los días: offline, a la antigua.