acompañantes de tantos en aquellos programas de mediodía entrañables:
Todos mis respetos para Daniel Pérez Arcaraz y para Francisco Fuentes
"Madaleno":
Todos mis respetos para Daniel Pérez Arcaraz y para Francisco Fuentes
"Madaleno":
Oye esto y piensa en ELEFANTES MEMORIOSOS:
Soy joven y muy olvidadizo en los asuntos de la red, a últimas fechas.
No hay problema: en lugar de un disco le tocó ahora a mi hermana recibir
una flamante laptop, de mi parte y con cariño.
Ése es un buen pretexto para haber obviado mi costumbre del 31 de
diciembre.
En décadas anteriores, hacia la hora en que se aproximaba la transmisión
radial de las doce campanadas que anunciaban el final de un año y el
inicio de otro, era tradicional (tradición de veras, no costumbre de un
par de años a la que los bisoños le llaman "tradición") que se pusiera
año tras año la grabación en la que Manuel Bernal declamaba una poesía
que lleva por título "El brindis del bohemio".
No me tomaré el papel de ironizar acerca de dicha poesía: ya lo hizo
durante décadas Carlos Monsiváis al haber llamado a una columna semanal
suya, que durante varios lustros apareció en diversas publicaciones, "¡Por
mi madre, Bohemios!"
Ahí se las dejo. Conózcanla.