2 de marzo de 2007

Windows Vista trae el mal. No quiero explorar archivos en 3D. Desarrolladores de escritorios para GNU/Linux: Idiotas. Ahora no hablaré de radio (je)

Ahora toca de nuevo el turno para hablar de las computadoras.

Bueno, hay quienes ya tienen unos equipos con un desempeño pleno de poder que, por desgracia, será desperdiciado para desplegar sólo la interfaz gráfica del Windows Vista. Que estafa.

Ahora que ese poder de procesamiento podría emplearse para alguna tarea que valga más la pena, y todo se gastará en echar a andar la GUI, y da pena ver que la gente pronto se percatará de que ejecutar aplicaciones sobre esa exigente interfaz requerirá de actualizaciones para hacer más potente sus equipos. Zaz. La misma espiral de obsolescencia planificada, que hace que se compre cada día equipos más nuevos sólo para que Windows muestre sus nuevos temas del escritorio y esquemas de colores. Las máquinas van a estar igual de lentas que siempre, y tanto poder, repito, se desperdiciará. Igual que en las computadoras hace 5, 10 y 15 años.

Si me pudiera quedar con un sistema operativo con exigencias como las de Windows 98, pero empleado en ese maquinón loco que precisa Windows Vista, la máquina volaría por la red, reproduciría música y ejecutaría Office sin apuros, y la vida sería maravillosa. Por desgracia, es seguro que ya no haya controladores de dispositivos del nuevo hardware para ningún Windows viejo, categoría en la que, por seguro, ya se incluirá al Windows 2000, ya no digan el Me, el 98 o el añorado Windows 95. Que estafa. Que robo.

Si se usara la gastada metáfora de los autos como software en este caso, resultaría que se compra ahora un helicóptero (el flamante ordenador), pero el piloto (Windows Vista) lo va a llevar de nuevo por las calles y lo va a convertir en un auto que marcha a 60 km por hora, sólo que con pintura brillante y un tablero lleno de foquitos que parpadeen como alumbrado navideño, lo cual dejará a más de uno estupefacto.

Pero que forma de desperdiciar un helicóptero...

Ah, y la comunidad que hace las distribuciones de GNU/Linux se dedica en los últimos años a la misma clase de conversiones desperdicia-recursos que la gente de Microsoft. ¡Cayeron en los señuelos de las luces de colores! ¡Idiotas! Yo sólo quiero un KDE 2 que puede usar en un maquinón loco, pero eso no existe, al parecer.

En fin, yo sigo con mis dos equipos de siempre: mi siempre útil y poderosa AMD k6 a 266 Khz con 64 MB de RAM, corriendo Windows 95, MSDOS 6.22 (con Windows 3.11 como GUI, faltaba más) y Linux Mandrake 8 sin GUI (gracias a que no hay Live CD's con X-Window que corran en mi configuración); y mi servicial y también poderosa Celeron a 900 Mhz, con 380 MB de RAM y que corre Windows 98 y Windows 2000. Están conectadas por una red ethernet con cablecitos, y me conecto a internet con una como proxy, y la otra como cliente. Tengo programas de escritorio remoto (Tight VNC y Real VNC) y todo anda bien. Funciona lo que hace falta. La máquina AMD, a pesar de su antigüedad (la compré en 1998) despliega las páginas web con celeridad (uso Mozilla 1.0 como navegador, es el que mejor despliega páginas contemporáneas y se puede instalar en Windows 95), y es bastante para mí.

Me gustaría una máquina nueva, no lo negaré. Pero voy a terminar haciendo las mismas tareas, y debo reinstalar nuevo software que, insisto, va a correr tan lento como en mis máquinas actuales sin que, por desgracia pueda ponerle un sistema operativo más "ligero". Resulta que quien decide como voy a usar el equipo que compraré es Microsoft (y los idiotas que hacen distribuciones de GNU/Linux coloridas con parecido a las de Microsoft).

Yo no quiero GUIs en 3D. 3D es para películas malas y videojuegos, no para leer documentos ni para leer La Jornada en línea.

Idiotas. Idiotas. Idiotas.

28 de febrero de 2007

Acabo de estrenar nueva plantilla para el blog

Me gusta las páginas con esquemas de colores que faciliten la lectura.

Nadie lo tome a mal, pero a mí me desagradan esas páginas web con fondos oscuros, con poco contraste entre fondo y fuentes.

Bye.

p.d.:

Esta página

toastytech.com



Bueno, esta mál que generalice. Radioactivo tuvo buenos programas, me ofusqué

Y el Warpig hace comentarios sensatos y alivianados, sin poses.
Léanlo aquí y óiganlo acá.

Además de que, cuando era jovencillo, escuchaba a Martín Hernández y sus promos con singular alegría, no lo puedo negar.

Me acuerdo en especial de ese par de promocionales seriados que realizó, el primero en WFM y el siguiente en Radioactivo. Trataban de un par de promociones ficticias, que premiaban la participación de los espectadores con mandarte primero, y cito textual, "a chingar a tu madre", mientras que en el otro te enviaban "a la verga".

Como tendrá a bien suponer cualquier lector que conozca el caló mexicano, dichas viñetas promocionales no eran transmitidas en la programación habitual de ninguna de las dos estaciones que menciono. Es estricta la legislación en México acerca del uso de ese tipo de vocabulario en las transmisiones de radio y televisión. Lo que se festejaba era la osadía de producir siquiera tal material en una radio mojigata y represora (así es la radio en México, la que se sintoniza abiertamente). Dichos promocionales eran transmitidos en alguna ocasión especial, y propiciaban que los límites de la censura se expandieran un tanto más.

La censura, sin embargo, pasa por más que prohibir el habla "fuerte". Es sabido que se impide en los medios el trato de ciertos temas, de acuerdo a los pareceres de los dueños de los medios. A veces, se trata con mayor laxitud a los radioastas y lo que dicen, en otras hay un control férreo, y esto cambia constantemente.

El quiebre de la censura pasa por la supresión del poder ilimitado de los empresarios de los medios de comunicación y del propio Estado.

Hay un medio que se puede sustraer a esa relación de poder: es el Internet. Y no es que asegure que la lectura de blogs, por ejemplo, compita en audiencia con la radio o la tv, pero es claro que aquí no hay un control de parte de autoridad alguna que censure previamente los contenidos a publicar -que conste que no estoy a favor de que cualquiera haga lo que le venga en gana, difame, o delinca; se puede tener mayor libertad en cuanto a lenguaje y contenido, eso creo.

Todo esto viene a cuento con los blogs que vi de un par de locutores de una estación de radio, que escriben blogs empleando su vocabulario cotidiano, lleno de palabras como las de los promocionales que recordé. Se escabullen de la censura del vocabulario, pero nada más.

Comentarios superficiales. Como los míos. Je.

Me gustaría ver más ejemplos de la lucha contra el lenguaje en los contenidos.

Hay que ponerse a buscar, ¿no lo creen?

23 de febrero de 2007

OK, Radioactivo tiene un gran mérito. El síndrome de Brozo: te hago reír, luego te digo que pensar. ¿Eres libre?

Su producción era excelente.
Eran muy graciosos, la mayor parte del tiempo.
Hacían especiales sobre temas de interés.
El programa de Jordi Soler era una joya de lo lindo que estaba hecho.

Pero eran graciosos casi la mayor parte del tiempo.

Otras veces, los locutores tomaban una actitud al aire de "nada vale la pena más que nosotros" en el dial, y querían vender esa actitud como la gran cosa.

Esa estación era buena en cuanto a los promos chistosos, pero luego se la creían, y ya tomaban un airecillo de locutor opinalotodo cuando su talento principal eran las bromas, sólo eso.

Se divertían. Eso es un gran avance en una radio que luego peca de solemnidad. Pero eso no convierte a nadie en líder de opinión, pues ya estamos en otro asunto: el síndrome de Brozo.

Ni Brozo ni Olallo Rubio tienen la culpa, en todo caso. Ellos hacen lo que se les viene en gana hacer -aunque la comparación, ahora que lo pienso, no es precisa: Brozo, últimamente, hace lo que le viene en gana hacer a sus patrones por lo visto.

Quienes los toman como líderes de opinión en realidad han de ser quienes no son capaces de expresarse por sí mismos, por su cuenta: necesitan quien los guíe. ¿Serán libres?

22 de febrero de 2007

Yo creo que:

"La música actual no es original, y musicalmente es mediocre".

"El hip-hop y toda la palabrería gangsteriles impulsado más por razones corporativas que por su mérito musical y artístico: ¿cómo se puede ensalzar la miseria y la violencia de los ghettos?"

"Lo que llaman ahora punk no es punk, lo alternativo no es alternativo, lo irreverente no es irreverente y lo rebelde, pues Rebelde es una telenovela..."

"El público de la música actual es ignorante: no sabe nada de música, sólo conoce las canciones que salieron ayer y cuando escribe en internet lo hace sin la más remota idea de como redactar y escribir sin faltas de ortografía; es discriminador creyéndose irreverente; está compuesto de seres ridículos, que confunden inteligencia con cualquier obscenidad o simpleza, mientras suene bien, fuerte y con muchos efectos de sonido".

"El público de la música actual extraña Radioactivo, y piensa que Olallo Rubio fue grandioso".

De entre todos estos cambios en lo que se programa en la radio desde que se cerró Rock 101, una cosa me disgusta particularmente: que ya a cualquier rolita vieja le digan clásico. Esa costumbre la empezaron en Radioactivo, la siguen en Reactor 105, la cultivaron con éxito en Órbita, la imitaban irremediablemente en Óxido, la trataron de terminar en La Pantera, y parece que se ha quedado para mal. ¡Zaz! Un público sin cultura está a dispuesto a creer que cualquier rolita de Café Tacvba es clásico, porque no conoce nada mejor.

Combate la ignorancia. Lee un buen libro. Escucha un buen disco. Y si no sabes, pregunta a alguien que sepa, pero no a esos perpretadores de Radioactivo...

LOL

P.D.:

Lo mismo para Reactor 105...

postdata wikipédica:

¿adivinen quien es tv_insomne?